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jueves, 21 de octubre de 2010

Hemos leído: "Militares italianos en la guerra civil española", de Carlos Murias, Carlos Castañón y José Mª Manrique

Muy bien han hecho su trabajo Carlos Murias, Carlos Castañón y José Mª Manrique para que sea loado por gente muy próxima y muy alejada de ellos. Y eso es algo que corroboramos. Con este magnífico estudio, Militares italianos en la guerra civil española, cubren un hueco extrañamente desatendido: el de la participación de los militares italianos en nuestra guerra civil.

Desde un punto de vista militar, quizá demasiado estricto en ocasiones, se desmenuzan tanto armas y pertrechos como hombres. Unas fotos magníficas y en muchos casos inéditas complementan este más que recomendable ejemplar.

Con textos como este, la esfera de los libros se muestra como la sucesora real de aquella mítica colección de Planeta de los años 70, Espejo de España. Con el añadido de que su factura editorial, por simple evolución tecnológica, es mucho mejor.

lunes, 9 de julio de 2007

Una promesa cumplida. Adriana Ines Pena



Puede que alguno de ustedes recuerde a Adriana I. Pena de algun magnífico artículo en el Catoblepas. Pero a todos les sonará pronto como una referencia de la novela histórica.

Hemos tenido el placer de leer su original DOPPLEGANGER (Una novela de historia alternativa). Gran conocedora de la historia española y erudita de la irlandesa, se permite jugar con dos arcanos de la historia universal: Valera y José Antonio Primo de Rivera. ¿Equilibrio?. No, conocimiento profundo y maestría al escribir.

Solo les mostraré un párrafo. ¿Protagonistas?... José Antonio Primo de Rivera, mandatario español... y un jovencito Felipe González.

-Si, Señor- Felipe dice, contento de la confianza que le da Primo de Rivera.
-No seas tan hambriento, muchacho, no seas tan codicioso.- Primo de Rivera piensa -Eres un muchacho agradable, pero hay algo en ti que me inquieta.



No voy a desvelar más. Tan solo paladeo el placer que me produjo el leerla y hago votos para que algun editor, amigo, enemigo o mediopensionista, decida dar a luz pública esa gran novela que no debería ser restringida al disfrute de unos pocos.

De momento, les recomiendo este fenomenal artículo, para que vayan abriendo boca.

miércoles, 27 de junio de 2007

Hemos leido. "DIEGO DE UCEDA", O EL IMPERIO QUE FUE. BitacoraPI



De un blog que seguimos atentamente, nos permitimos tomar, con mucho respeto para con los propietarios, una crítica de un libro que reputamos más que sugerible. Una de esas novelas que, en estos tiempos pre-estivales, se hacen más que recomendables para, a la par que se busca un merecido descanso, nutrir nuestro acervo de conocimientos y subrayar la españolidad de nuestro interior.

Se trata de "DIEGO DE UCEDA", O EL IMPERIO QUE FUE, una crítica de Juan V. OLTRA aparecida en "BitácoraPI", en este enlace.

Crítica a "Diego de Uceda. Tres actos en la vida de un soldado del rey Felipe II", de Ángel de La Iglesia.



No busquen en la gran, ni tan siquiera en la pequeña historia de España a Diego de Uceda; este humilde aprendiz de zapatero que llegó a sargento en aquel ejército que dominaba al mundo no existió.

Pero aquí miento: no existió como tal Diego de Uceda (aunque si revisan la bibliografía referente a sus años de supuesta vida con calma, verán a un Diego de Uceda condenado por la Santa Inquisición... y a otro Diego de Uceda, agustino, que pugnaba por una cátedra en Durango, dos destinos que hubieran podido ser posibles para nuestro héroe). No existió Diego, pero el personaje resulta arquetípico. Y es que mi querido Ángel de La Iglesia, absorbido por las historias de pícaros y soldados del siglo de oro, convirtió su pasión en texto regalándonos este espejo de aquellos soldados duros como el pedernal. Un texto que nos lanza en un viaje imprevisto, donde las descripciones nos hacen vivir en Madrid (¡el Madrid de Felipe II, nada menos! ¡La Roma de la hispanidad!) recorriendo su entorno, admirándonos ante la construcción de El Escorial y gozando del viaje hasta Ávila para, conforme las páginas vuelan en nuestras manos, gozar y sufrir con él en Nápoles e incluso en la Berbería.



Mediante tres historias ambientadas en la adolescencia, la plenitud adulta y la madurez de Diego de Uceda, el autor describe costumbres, alimentos, calles, armas... refleja toda una sociedad poderosa, la española que poseía un imperio donde no se ponía el sol, sin obviar las relaciones de poder e incluso cuestiones hoy obviadas en textos similares por considerarse, a la luz de lo políticamente correcto que hoy nos alumbra, improcedentes. Es justo esa precisión de erudito, de autor al que se le nota un amor tremendo por su obra, la que evita a Ángel el transitar por el camino de la alianza de civilizaciones en este encuentro. Y es lo que más le agradece el lector, aunque yo barrunto en lo particular que lo que hubiera preferido pasaría por avanzar con un real Diego de Uceda en una descamisada contra un ejército enemigo.



No duden en sumergirse en un libro que les provocará una cascada de sensaciones. Que les hará ver la amistad, el amor, la pasión, la traición y, sobre todo, la camaradería. El veredicto sobre el libro no puede ser más positivo: si usted gozó en la gran pantalla con Alatriste, si recuerda con cariño las lecturas sobre ese soldado, o, aun más, si Alonso de Contreras es para usted un tótem literario, no lo dude: éste es su libro. Un libro que le arrastrará por tiempos violentos y le hará cambiar por unos segundos su mando a distancia por una espada afilada. Por buscar algún reproche a este texto para con el autor, señalaré su brevedad. Puede parecer extraña esta aseveración para con una obra de cerca de 300 páginas, pero lo cierto es que nos deja con la miel en los labios.



Queda esta propuesta en el aire: hemos acompañado al personaje en tres momentos muy breves de una vida que se reputa azarosa. El lector llegado a la apología final, debe exigir al autor que no nos escamotee el resto de su vida.


Editorial Armas Tomar