jueves, 30 de octubre de 2008

75 aniversario de la falange: Acto en el teatro Infanta Isabel.


Hace escasas horas, en el teatro Infanta Isabel, se celebró un acto conmemorativo del 75 aniversario de la fundación de la Falange, convocando a una reunión imposible pero real a las distintas familias azules.

Tras una introducción del francés Arnaud Imatz, nuestro querido Fernando Anaya, si se me permite, alma de este encuentro, dirigió unas breves pero electrizantes palabras a los allí convocados.

El plato fuerte fue la lectura del discurso fundacional que 75 años después pronunciara José Antonio, con dos magníficas voces: las de Alfredo Amestoy y Eduardo García Serrano, dos grandes de la comunicación.

Por gentileza de la organización, traemos aquí las palabras introductorias de Fernando Anaya. Es todo un placer reproducirlas, y, seguro, será también un placer para lo amigos de este blog el leerlas.

Me corresponde el honor de hablar en nombre de todos los que han hecho posible este momento.

Lo que surgió como un comentario improvisado, un sueño lanzado al aire en una fría noche de noviembre, se ha convertido en una emocionante e histórica realidad.

Esto sólo ha sido posible gracias a la adhesión incondicional de todos los que nos hemos dado cita hoy aquí.

Vaya por delante, en especial para los escépticos, que la presente reunión carece de vocación política alguna; para los que exijan una intención que sepan que éste es un acto netamente poético o, ¿es que hay alguien que puede dudar que es posible, después de tantos años, congregar a todas las familias joseantonianas de otra forma?.

Pues es así, el motivo de este encuentro es la rememoración de un acto de afirmación nacional que tuvo lugar hace setenta y cinco años y que supuso el alzamiento de una bandera por la que tantos españoles dieron su vida por una Patria más unida y más justa.

Pero lo que nos une esta noche no es solamente un aniversario, es mucho más; todos los aquí presentes compartimos, en mayor o menor medida, un mismo planteamiento vital, insobornable, que resulta minoritario en esta sociedad de mercaderes y pusilánimes.

Compadezco al compatriota incapaz de percibir la grandeza de este momento y maldigo a los que planificaron su formación con las orejeras del recelo y la ignorancia.

La metafísica es un estadio reservado para las almas libres.

A continuación, se va a proceder a la lectura de un discurso pronunciado tres cuartos de siglo atrás.

Resultaría un ejercicio tedioso y gratuito advertir al presente foro la necesidad de contextualización de su contenido.

En efecto, dicho discurso es hijo de una época extraordinariamente convulsa, el sistema capitalista se desplomaba recrudeciéndose la injusticia y la miseria entre amplias capas de la sociedad española, mientras, de fondo, ya se dejaba oír el sonido metálico y deshumanizador de la utopía comunista.

El tiempo, irremediablemente, ha dado forma a aquellas palabras dorando su blancor almidonado de la primera hora, incluso deshilachando los ribetes que no fueron capaces de superar las tormentas de los hombres.

Es mejor así porque el abandono de lo prescindible aligera el trayecto a toda esencia.

Hay quien puede dudar de la utilidad que aporta la relectura de un discurso pronunciado hace tanto tiempo.

Y sin embargo, si esta mirada se realiza sin el vidrio raspado del prejuicio y echamos un vistazo a nuestra España de hoy, sorprende la actualidad de su contenido, porque la verdadera novedad es la que jamás envejece.

Es la misma España que sestea, la misma hemiplejía moral a la que nos aboca el ficticio binomio “derecha-izquierda”.

Mención especial merece el peligro secesionista, respaldado institucionalmente en nuestros días por el Estado de las Autonomías, germen de disolución nacional.

La mal llamada Transición finalizó con una huida hacia adelante que fue ese engendro administrativo denominado “Comunidades Autónomas”, artificiales costuras de poder que debilitan progresivamente cualquier unidad de decisión necesaria para toda nación soberana.

Si nadie lo remedia, lo sabemos, sólo es cuestión de tiempo una declaración interina de independencia.

El panorama es ciertamente desolador pero sobrevivir compromete a ser un héroe en la devastación de la esperanza y nos corresponde la responsabilidad de defender nuestros ideales, convirtiendo cada voluntad en alcázar inexpugnable, tal como hicieron nuestros mayores en circunstancias mucho más adversas.

***

José Antonio Primo de Rivera, cuántas veces habremos dicho ese nombre en la más absoluta soledad o en torno a un círculo de íntima camaradería.

A cuántos de nosotros nos ha marcado el resto de nuestros días desde que su primera certeza nos golpeó, tan poéticamente, en nuestro entendimiento.

Cuántos de nosotros llevamos inoculado su concepto inapresable de Estilo, una vocación que marca desde el planteamiento trascendente al ademán cotidiano, una aspiración a la excelencia que engloba todas las facetas de la vida.

La atemporalidad de su prosa, el testimonio de su sacrificio, nos hacen sentirnos mensajes en una botella pidiendo desesperadamente auxilio en el naufragio de nuestra época.

No existe en nuestro siglo XX un personaje más relevante y tan vilmente manipulado.

Demonizado por unos que, compulsivamente, repiten la manida “dialéctica de los puños y las pistolas” sin saber siquiera cómo termina la frase; arcangelizado por otros que, por bastardos intereses, entonaban su nombre cara al sol que, en cada momento, más calentaba.

Basta ya de tergiversaciones y de lamentos, de falsedades y de odas con laurel porque ambas interpretaciones caen en el error de la superficialidad y en Historia lo superficial es el mejor sustrato para la mentira.

José Antonio fue ante todo uno de los intelectuales con más futuro de su época cuya huella nunca será eclipsada por un abordamiento frívolo y cuyo mérito no necesita más tributo que el de una lectura ecuánime de sus escritos.

José Antonio hoy, no puede quedarse en mito inoperante, un lucero lejano propicio a la mera contemplación, no. Entre todos hagamos de él, el espejo vivo que esta España necesita, para que su voz entre como aire fresco en nuestras aulas universitarias asfixiadas de tanta zafiedad y vacío.

Pocos testimonios resultan más recomendables para una juventud que languidece en una ausencia de formación espiritual y académica.

***

Para muchos hablar de Patriotismo hoy es abordar un concepto ya superado, un fósil engullido afortunadamente por el paso del tiempo que, de vez en cuando, vuelve a la luz como un añejo blasón en el pórtico de un Parador Nacional, algo decorativo, aparatoso y en definitiva inútil.

Que sepan todos ellos que un Patriotismo actual es posible, una palpitación irrevocable que no sirva de trinchera para ningún partido político, ni sometido a ninguna otra artificial división, es sencillamente la íntima puesta en común de un mismo destino en la Historia.

Un Patriotismo actual es posible, exactamente como el que propugnaba José Antonio, un Patriotismo estricto y difícil, sin complejos, que nada tiene que ver con manifestaciones patrioteras de charanga con las que se suele ridiculizar cualquier interpelación a tan noble causa.

Un Patriotismo actual es necesario porque cada hora nuestra no es menos solemne que cualquiera precedida y somos muchos los que padecemos de insomnio en la noche de nuestras conciencias.

Vivimos en una sociedad en la que todo resulta evaluable, prescindible, intercambiable, pues bien, frente a este planteamiento relativista nosotros seguimos creyendo en la inmutabilidad de las verdades eternas, demasiado amplias para el estrecho hueco de las urnas.

España, a pesar de la preocupante ignorancia de la mayoría de su clase política, no es, como dicen, lo que los españoles y las españolas quieran.

España es una realidad distinta y superior a cada uno de los individuos que transitoriamente la conformen. Hay conceptos que, afortunadamente, escapan del tentáculo liberal de la transacción.

Por esta razón, voluntariamente desentonamos en el rumor de zoco que despiden los salones parlamentarios en los que, en tantas ocasiones, se regatea con la Unidad de nuestra Patria.

***

El ámbito de las ideas es el verdadero campo de batalla y en esta pugna no renunciemos a la vocación revolucionaria, porque ser revolucionario hoy significa iluminar con certezas los callejones oscuros de la retórica estéril, significa desarmar al farsante en la distancia corta del argumento.

Frente al discurso alienante de lo políticamente correcto, una actitud constructiva de permanente inconformismo.

Sí, nuestro sitio sigue estando al aire libre, porque no renunciamos a nuestro puesto de centinela en las marrullerías de los trileros de la palabra.

Sí, nuestro sitio permanece bajo la noche clara, porque nos mantenemos en las afueras de la timba de cartas marcadas que es la política española.

Vuestra generosidad ha permitido convertir este teatro en lo que es hoy, una catacumba de luz para la noche cerrada de nuestra Nación, un piano que interpreta, entre las ruinas, la sonata inmortal de una Primavera por venir.

Que la melancolía del ayer no supere la alegre fraternidad de esta cita histórica.

Por ello, antes de volver al cautiverio de los matices doctrinales, a las trincheras de los personalismos excluyentes, compartamos la emoción de este momento de unidad joseantoniana y guardémoslo en nuestra memoria como testimonio de esperanza.

Mantengamos intacta la fe en nuestros ideales porque la vocación de vanguardia comienza en el interior de cada uno.

Que la Poesía sea siempre norma cardinal de nuestra existencia.

Camaradas, hermanos, alzad conmigo una misma voz que rompa las cadenas del tiempo:

Arriba España.

martes, 28 de octubre de 2008

Acto cultural recomendado: Conferencia de José Luis Orella en Valencia



Sin ambages, recomendamos la asistencia a esta conferencia, que con título La formación de la sociedad vasca. ETA como elemento distorsionador, dará el profesor José Luis Orella (CEU), el próximo día 7 de noviembre de 2008, a las 17:00 h., en la sala Ignasi Villalonga Villalba (1er piso del edificio departamental de economía), en el Campus de los Tarongers.

Si consideramos lo imprescindible de adquirir recursos dialécticos para la lucha diaria por el bien común, asistir a actos como éste, o aun más, a este en concreto, resulta inexcusable no asistir ante una fuente de saber como la que el profesor Orella supone. Escucharle en Valencia es un lujo que no debe dejarse pasar.

¡Todos con Orella!

Especial Aniversario: Alto de los Leones


El alto de los Leones, desde 1952 un clásico

domingo, 26 de octubre de 2008

Con el eco de la piedra. "29 de octubre", de Arturo Robsy


Hay veces en que largos párrafos están huecos, no dicen nada. Que tomos y tomos componen solo el absurdo.

Y unas pocas veces, se da el milagro exacto de que unas pocas palabras aparecen dotadas de la poesía de lo eterno, con el eco de la piedra.

Esta vez, Arturo, Arturo Robsy, da con ellas. Y yo os las traigo aquí.

29 de octubre

Tal como Eugenio y Rafael García Serrano proclamaron la primavera, me atrevo, en menor escala, a añadirle un día: El 29 de Octubre es la primavera, su promesa, su gloria del camino. Su luz porque, inevitablemente, la Falange fue la "luz de un nuevo sol." El nuestro.

Setenta y cinco años, ya, viviendo en la primavera que sonríe e invita a la alegría; alzando la mano en saludo al cielo y sabiendo -qué bueno es saber- que un mundo viejo y agusanado, que se resiste a desaparecer, trata de refundarse sin más razón que sus intereses de clase opresora de rapiña. Mientras nosotros seguimos al aire y a la luz, nace el último estertor de la vieja España: el Social Capitalismo.

En setenta y cinco años nuestra primavera no ha sido buena, pero ha sido primavera. Tiempo de amor, de canción y de guerra. De muerte y resurrección. Y aquí estamos: a ninguno se nos ha ocurrido decir "75 años de honradez." No es necesario.

Todos firmes: entra el amanecer.

Y Dios, que nos mira.

Arturo ROBSY

Especial Aniversario: "Por amor al joven César", de Arturo Robsy


De nuestro querido Arturo Robsy, Por amor al Joven César

viernes, 24 de octubre de 2008

Especial Aniversario: OOCC de Onésimo Redondo



Primer tomo de las Obras Completas de Onésimo Redondo

Especial Aniversario


Está próximo, es sabido, el aniversario de la fundación de la Falange. Siquiera sea por hacer rabiar a los políticamente correctos que prentenden enterrarnos en vida o, quizá, pasando por el trámite burocrático de quitarnos la vida antes, nos propusimos festejarlo de alguna manera.

Como la época laboral de estos redactorcitos es mala (y es que lo que cae nos hace robarle tiempo a lo importante para dedicarlo a lo urgente), hemos tirado por la calle de en medio. Pero presuponemos que esta calle será del gusto de una importante mayoría de nuestros lectores.

¿Y cual es esa calle?, se preguntará el lector impaciente. Pues una que ya hemos transitado aquí y que ha sido recibida con gran éxito, por lo que nos atrevemos a continuarla.

Durante una temporada, y hasta que se produzca una descarga en la presión laboral aceptable, cada par de días subiremos un texto para su descarga. Siempre libros recomendados y recomendables, por supuesto, o bien que han sido comentados o que hay previsión para ser comentados en este mismo espacio. Y quizá, entre las descargas, algún regalo extra.

Pero no vamos a contarlo todo. Los magos, siempre dejan sus mejores trucos en el sombrero. En nuestro caso, quedan en el chapiri.

jueves, 16 de octubre de 2008

Hemos oido: "Onésimo Redondo. Fragmentos de sus Obras Completas"

Traemos aquí una joya de fonoteca: una selección de fragmentos de las Obras Completas de Onésimo Redondo. Evidentemente, no suplen a la lectura de las mismas, pero para realizar un primer acercamiento a la figura del que fue llamado Caudillo de Castilla, siempre son buenas.

Boomp3.com

Recuerden que siempre pueden descargar este fichero de audio para su escucha pausada en el mp3 que arrastren en su cotidiano devenir por metros, autobuses y otros inventos del maligno.

martes, 14 de octubre de 2008

Firma invitada: José Manuel Cansino - Tímida transgresión sureña: Presentación del relato "Quisimos transformar España"


Encontramos esta estupenda recensión que, con todo cariño y buena voluntad, nos permitimos robar para traer aquí.

Disfruten de este pequeño acto de latrocínio.


TÍMIDA TRANSGRESIÓN SUREÑA

José M. Cansino

Antonio Brea acaba de publicar su relato “Quisimos transformar España” bajo el activo sello de Ediciones Nueva República. La editorial catalana ha publicado la obra de Brea junto con las ganadoras exequo del premio de relato corto 2007; una iniciativa de cuya continuidad me consta están pendientes varias plumas.

El relato se ambienta en los grupos juveniles falangistas de los años ochenta, los mismos años que vieron el triunfo electoral socialista, el desguace de la UCD, los previos de la Perestroika, la engañifa de la OTAN y la vergüenza de enterrar a los asesinados por ETA sin el reconocimiento social que luego se les tributaría. Para ello tendrían que esperar a que los caídos dejaran de ser principalmente militares para dar entrada, en tan trágica nómina, a los representantes políticos. ¡Cuan poca misericordia se dispensaba entonces por parte considerable de la Iglesia española!

Si los once firmantes en 1931 del Manifiesto de La Conquista del Estado impulsado por Ramiro Ledesma, sólo mantuvieron el denominador común de no permanecer indiferentes ante la agitación de los años treinta, aun desde derivas ideológicas muy dispares, los jóvenes falangistas de los ochenta retratados en la novela de Brea, andan ahora repartidos entre el movimiento cívico activo.

Precisamente esa evolución compuso el mosaico de notables que asistieron a la presentación de la novela, en un céntrico restaurante sevillano. Investigadores universitarios supervivientes a la caza de brujas, miembros del movimiento vecinal y de las asociaciones pro libertad de educación, escritores y poetas, gentes del movimiento provida y algún que otro antiguo seguidor de los “mods” británicos; todos estuvieron presentes junto a falangistas en activo.

Si el denominador común del nacionalsindicalismo treintista fue enfangarse en una sociedad decidida a ventilar su enconamiento en una lucha fraticida, el público de Antonio Brea tendría como denominador común el “ni me arrepiento ni me olvido” del escritor falangista Rafael Sánchez Mazas. Sic transit.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Aviso: Pequeña parada técnica




Durante unos días, esperamos que pocos, Palabra y Obra sufrirá una parada técnica.

Amenazamos con nuestro pronto regreso.

Biblioteca digital: "El Alcázar"


Tal y como prometimos, iniciamos nuestra biblioteca digital con este pedazo de historia: los 63 números editados durante el asedio a "El Alcázar", en formato pdf.

Disfrútenla.

martes, 7 de octubre de 2008

Ahorre tiempo, no lea "Memorias de un ultra", de Juanma Crespo

Este redactor ha estado tentado de mandar al ostracismo directamente a este libelo. De no mencionarlo en absoluto. Pero como cabe la posibilidad de que alguien por error lo compre y lo lea, procede este aviso.

La figura de José Luis Roberto, muy conocida por y en el llamado mundillo de las fuerzas nacionales, tiene admiradores y detractores. A pocos les deja indiferente. Y sin encontrarme entre los primeros, nunca me ha gustado encuadrarme radicalmente entre los segundos por dos razones fundamentales:

Una, porque grandes camaradas mios están o han estado a su lado, y

Dos, porque siempre he defendido que el verdadero enemigo está "ahí fuera", que no hace falta buscarlo en nuestras proximidades.

Nunca, si ha habido que criticarle, y ocasiones se han sucedido, me he recatado.

Pero una cosa es una crítica y otra, este ladrillo con páginas que apunta directamente a su cabeza. Que lo maja a palos dialécticos sin compasión, aunque, eso si, empleando un nombre falso. Podría decirse por alguien tras una primera lectura que prefería abstenerse, que mejor dar el beneficio de la duda entre el autor y el empresario valenciano. Podría... pero no lo haré, por una cuestión de lógica elemental.

Al tiempo que se dedica a soltar sapos y culebras sobre José Luís Roberto, también habla de muchas otras personas, a algunas de las cuales conozco y bien (lógico, siendo valenciano el autor, encuadrado en organizaciones de la mal llamada "extrema derecha" desde jovencito, y poseyendo en suma una trayectoria parecida el pobre redactorcito que esto firma, es natural que conozca bastante bien a alguno de los que aquí se citan). Y aunque no conozca a José Luis Roberto con tanto detalle como para negar tanta aseveración sucia en su contra, si conozco a otros. Para muestra, un botón:

En la página 331 se viene a acusar al bueno de José Luis Martinez Moránt (q.e.p.d.) de recibir dinero del PP. Bien... José Luis podría tener algún defecto, como todo ser humano. Podría alguien inventar una mentira creíble sobre él, como la que orquesta en otros casos (recordemos las acusaciones ridículas que relacionan a a Ricardo Saenz de Ynestrillas con la cocaína y que de refilón se repiten en el libro)... pero una de sus carencias no era la económica: para sobornar a José Luis hubiera hecho falta mucho dinero, montañas de dinero. No es precisamente eso lo que le faltaba a José Luis.

Y como este infundio, otros muchos se pueden encontrar. Traigo este a colación porque el bueno de José Luis no puede defenderse ya desde su lucero, y parece cuestión de justicia que alguien lo haga, aunque sea tan burdamente como lo estoy haciendo ahora.

Otro elemento de lógica es que este sujeto declara haberse hecho íntimo amigo de etarras en la cárcel de Picassent. Y mi triste y pobre lógica me obliga, en todo caso, a estar más cerca de quien se declara su enemigo que de quien se declara su amigo.

Y una más: la mezcla de nombres falsos con reales (incluyendo al heroe divisionario Poquet, a quien llama Ferrera) da un tufo de miedo a represalias que es todo un canto a la cobardía. Algo que se apunta en el debe del libro.

Podríamos hablar mucho más de este texto. Pero creanme, mejor que lo deje aquí.

Este texto, Memorias de un ultra, apadrinado (como no) por Antonio Salas fue escrito por un tipo que, curiosamente, terminó no regresando a la prisión tras un permiso carcelario, Juanma Crespo, y este libro, pues, debería seguir el camino de su autor: desaparecer.

lunes, 6 de octubre de 2008

Hemos leído: "Tintin y el arte alfa", de Hergé

Estamos ante el último álbum de Tintín. Hergé, enfermo de leucemia (aunque ahora se dice que murió en realidad de sida, por una transfusión en los primeros tiempos confusos de la terrible enfermedad, debida a una enfermedad congénita que le obligaba a ellas), decidió que sus personajes murieran con él.

Hergé sabía que sus colaboradores, como Bob de Moor y otros genios, podían llegar a dibujar aun mejor que él mismo. Pero sabía que sin él, Tintín perdería su espíritu. Aun así, al fallecer, le ofrecieron a la viuda terminar Tintín y el arte alfa... y esta se negó. decidió que fuera publicada tal cual quedó.

No obstante, hubo muchos seguidores que quisieron terminarlo pro su cuenta. De ellas. una de las mejores es la de Yves Rodier, que traemos aquí en enlace externo para su descarga. El formato de visualizado es cbr, el lector se encuentra fácilmente buscando en google. No obstante, si alguien no quiere instalar nada más, basta con renombrar el fichero a rar, descomprimirlo y ahí estarán las imágenes de las páginas en un directorio, listas para ser leídas.

viernes, 3 de octubre de 2008

Hemos leído: "La España por venir", de Miguel Argaya Roca


Es fabuloso presentar un libro del valenciano Miguel Argaya, autor que nos gustaría que fuera más prolífico, para su desgracia (pues sabemos que esto es algo hecho por amor al arte que no le reporta más que consumo de tiempo y dolores de cabeza). Gracias por este trabajo, Miguel.

Y si además se trata de un libro tan importante como La España por venir, la alegría es impresionante.

Se trata de un ensayo histórico paradójico. Paradójico porque, con respeto a la historia, se torna en irreverente, destrozando tópicos. De estos tópicos uno que es dinamitado con placer es el que nos presenta a la modernidad ilustrada como el único remedio para que España no sea más un país con olor a sobrasada y cáscara de mandarina, un patio de atrás.

Es un texto que ya fue presentado por entregas en la revista digital Milenio Azul, que ahora se ocupa de darle formato libro. Para alegría nuestra y de los lectores futuros. Y es que estamos asistiendo al nacimiento de un clásico.

jueves, 2 de octubre de 2008

Hemos leído: "Discursos", de Manuel Valdés Larrañaga


¿Hace falta presentar la figura de Manuel Valdés Larrañaga?. Obviamente no.

De igual manera, tampoco tendríamos que presentar estos Discursos reeditados por SOS Libros.

Estamos ante el estilo falangista en estado puro. Estilo de verdades fundamentales, que repugna las expresiones sentimentales y adornos superfluos, que hace de la palabra una fiel servidora de la idea. No es el sonido y la armonía de la frase lo que impresiona, sino la clara y suprema verdad que encierran.

Se reflejan en estos textos la idea del estado al servicio de los valores eternos del hombre, de la comunidad nacional organizada en estructura nacionalsindicalista, ordenando la jerarquía de valores.

La Falange no puede variar, porque no es de ayer ni de hoy, no está supeditada al momento sino a la verdad. La tradición de la España imperial vive dentro de ella y se expresa al futuro por medio de los estudiantes, campesinos, obreros industriales... y este texto nos lo muestra.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Rescatado del anaquel:"Daniel Regalado. Su destino: vencer o morir", de José Luis Sáenz


Que un libro fuera publicado en su día por Vassallo de Mumbert, ya es toda una buena recomendación. Muchos tratamos como joyas esos libros de diversos tamaños, aunque predominando los de bolsillo, con lomo azul.

Unos pocos escapaban de esa gama cromática. Los que tenían el lomo rojo, como este que nos ocupa, Daniel Regalado. Su destino: vencer o morir, pertenecían a la colección de biografías "Nacer, hacer, morir", una colección que no desmerecía en absoluto al resto de lo libros editados por el mismo editor.

Éste en concreto, es la biografía de uno de tantos héroes legionarios hoy olvidados, escrita por alguien que mucho cariño le profesaba, su cuñado, el médico José Luis Saenz. Pero no crean que por no ser un escritor profesional el libro carece de algún rasgo de calidad. Antes al contrario, los documentos gráficos, los datos y anécdotas que en él se encuentran, deberían ser tenidos en cuenta por cualquier estudioso de la legión que se precie.

Es posible encontrarlo en alguna librería de ocasión. No pierdan la oportunidad.