lunes, 30 de junio de 2008

Presentación del libro:"Por los caminos del adiós" - TODOS mañana martes en la Hermandad de la Vieja Guardia

Nos cabe el honor de invitar a nuestros lectores y amigos a una presentación jugosa como pocas, la del libro Por los caminos del adiós, de Luis López Novelle.

Este es un libro ideado como un bastidor histórico, en el que ir tejiendo un tapiz donde urdimbre y trama de fondo, dibujen la confrontación entre las fuerzas políticas y económicas en disputa por la hegemonía mundial entre 1937 y 1978.

Sobre tan dramático horizonte se han situado los hechos políticos acaecidos en España en igual período, dando especial relieve a la peripecia del nacionalsindicalismo, visto bajo la matizada opinión crítica del autor.

Luis López Novelle, es un madrileño que ha viajado por todo el mundo y sabe que, por ahora, ni las ideologías políticas al uso ni el desarrollismo tecnológico han conseguido extirpar de la humanidad la injusticia social.

Su libro es mucho más que la implacable crónica sumarial de una época, es la sustantiva confirmación de la teoría orteguiana sobre el comportamiento pendular de la pupila de la Historia. En definitiva: UN VENIR DE Y UN IR HACIA…

El autor:

Luis López Novelle es un español nacido en Madrid, católico, casado y padre de siete hijos.

Sus coordenadas políticas son muy claras: El ser humano como portador de valores eternos y la Patria como unidad de destino en lo universal.

Desde muy joven sintió la atracción por la mar, los barcos, la construcción naval y todas las actividades marítimas en general. Esa vocación le llevó a obtener la titulación superior con la que ha prestado sus servicios en importantes navieras españolas y llevado la bandera de España por todo el mundo.

En la actualidad es profesor de Logística en una de las universidades privadas de Madrid.

La presentación: Mañana martes 1 de julio en la Hermandad de la Vieja Guardia. La Hermandad de la Vieja Guardia está en el histórico local de la Falange madrileña en la Cuesta de Santo Domingo, 3

¡Acude y compra el libro!

Libros a pares. Historia virtual.


Alguna vez hemos traído aquí a libros similares. Esta vez traemos dos con una diferencia muy sutil: siendo ambos libros compuestos por varios autores, con narraciones breves, que parten de cierto sustrato histórico y con el único fin de entretener, uno se centra en la historia universal y el otro lo hace en la historia de España.

La calidad de los escritos y su fundamentación histórica, al tratarse de obras colectivas es, pro supuesto, variables. Y no oculto que cierto dolorcillo de tripa puede sobrevenir si leen sin digerir alguna historia de las que aquí encontraran... pero para leerlos bajo una sombrilla o un pino, en verano, si sirven. Así, tanto Historia virtual de España como Historia virtual ¿que hubiera pasado si...? son textos pasables si la opción es rellenar crucigramas, hacer sudokus o, peor me lo pintan, perder el tiempo delante de ese invento del maligno que es la televisión. En este último caso, sin lugar a duda alguna.

domingo, 29 de junio de 2008

Hemos leido: "Juventudes en pie de paz", de Enrique Sotomayor

Resultaba imperdonable que, editadas o reeditadas las obras completas de José Antonio, de Onésimo Redondo y de Ramiro Ledesma, figuras como la de Enrique Sotomayor quedaran en el olvido (como también lo es que no exista una buena reedición de las obras de Julio Ruiz de Alda, pero ese es otro tema).

En este breve libro, la plataforma 2003, junto con la inestimable ediciones Barbarroja nos traen, con un prólogo de Mario Tecglen, primo de Enrique Sotomayor, los principales escritos y discursos bajo el excelente título de Juventudes en pie de paz.

La duda que nos queda tras leerlo es muy simple ¿cómo hubiera afectado a la historia de España que Enrique no hubiera muerto de forma tan temprana, a los 22 años, en la División Azul?.

Tan solo podemos decir algo más tras finalizar su lectura, además de recomendar fervientemente su compra y posterior lectura. Y es, como no podía ser de otra manera, lo siguiente:

¡Enrique Sotomayor!
¡Presente!

Libros a pares. Escuadrillas azules


Inauguramos una nueva sección en este espacio de letras y cultura en general.

La idea de la misma es traer a colación parejas de libros que tengan alguna relación intensa entre sí: hablaremos de dos libros en paralelo, ora comparándolos, ora enfrentándolos, bien porque uno es réplica al otro, bien porque los reputamos complementarios, bien por cualquier circunstancia que, en cada caso, comentaremos.

Y para abrir boca, que mejor que rememorar esa última gesta española que fue la devolución de la visita que nos hizo Stalin a España, cuando nuestros mejores fueron al nido de la bestia para luchar contra ella: la División Azul.

Dentro de la bibliografía de la Blau, extensa y llena de matices, hubo siempre un agujero. Una hermana pobre: las escuadrillas azules.

Pues bien, traemos dos libros relativamente recientes (uno de ellos disponible hace pocas semanas en los kioskos) que tienen en común, además de este tema, su excelencia.

Así, por una parte Jorge Fernández-Coppel, y por la otra Carlos Caballero y Santiago Guillén, nos traen dos libros excelentes y me atrevería a decir que complementarios.

Mientras La Escuadrilla Azul, de Fernández Coppel nos acerca de una manera muy humana a los pilotos, a veces con descacharrantes anécdotas (como la de que les recibieron con el himno de Riego, por desconocimiento de la banda de música germana, o a las del teniente Zorita o el mecánico Urtusum, no se las pierdan), en Escuadrillas azules en Rusia, de Carlos Caballero y Santiago Guillén, nos encontramos con el rigor al que nos tiene acostumbrados Carlos Caballero, y crea casi un manual escolar, donde trata de no dejar cabo suelto. La impresionante dimensión de la colección fotográfica que acompaña el texto resulta un documento histórico de primera magnitud.

Hay más textos sobre el tema, aunque muy difíciles de localizar por la antigüedad de la edición, así que, si desean aprender sobre esto, no les queda más remedio que comprarlos y empaparse bien de ellos. Ya saben: Vista, suerte y al toro.

Hemos leido:"Checas de Barcelona", de Cesar Alcalá


Publicado bajo el poderoso tirón de "Checas de Madrid", de César Vidal, César Alcalá, con algún pequeño defecto bibliográfico disculpable nos ofrece una obra digna de figurar en las estanterías de cualquier apasionado de la historia de ese periodo, sobre todo por lo parco de las ediciones de temas similares en los últimos 30 años, donde siempre los buenos son unos, y siempre buenos, y los malos, los de enfrente, diabólicos y malignos.

Nos recuerda Checas de Barcelona como si existieron esos lugares horribles donde se torturaba con crueldad inusitada y lejos de todo rasgo humano a todo aquel que no tuviera marchamo frentepopulista: la muerte o algo peor esperaba a falangistas, carlistas, cedistas o católicos de a pie. Se ti8ende a olvidar que Cheka era sinónimo de muerte y, en innumerables ocasiones, también era sinónimo de PSOE.

Claro que decir esto hoy, es cosa de fascistas. Ustedes disculpen.

Ahorre tiempo, no lea: "Historias de masones", de Manuel Ayllón


Si desea usted convencerse de que los masones son seres seráficos, dedicados a generar bondad, a cuidar de los pastorcillos y pastorcillas, vendar las patas de los perros atropellados y comprar galletas a las niñas que se van de viaje de fin de curso, este es su libro.

Si por el contrario usted lo que desea es encontrarse con la verdad, dura, sin fisuras, auténtica y nada políticamente correcta, pero verdad al fin, tampoco existe el mínimo atisbo de duda: no emplee este libro más que para calzar alguna mesa o para otro uso doméstico perentorio (no, para ese no, sus hojas son demasiado ásperas).

Siendo el tema de la masonería uno de los que más curiosidad y dudas han despertado, ciertamente extraña que más allá de Don Ricardo de La Cierva pocos hayan decidido emplear tiempo y energía en escribir algo mínimamente realista.

O quizá debería no extrañarnos.

En todo caso, esta Historia de masones, de Manuel Ayllón, no es el libro que esperábamos.

jueves, 26 de junio de 2008

Hemos leido: "La aldea olvidada", de Theodor Kröger


Si decimos que La aldea olvidada es un libro de memorias, escrito por un alemán que es mandado a Siberia durante la guerra mundial, podemos crear una confusión.

Y la crearíamos porque la guerra mundial a la que nos referíamos no es la segunda, sino la primera.

Este noble alemán tiene la desgracia de vivir en la Rusia zarista cuando empieza la guerra mundial y es mandado a una cárcel. Las cárceles zaristas poco tenían que envidiar a las stalinistas, aunque su duración se abrevió. Theodor Kröger pudo, confinado en una aldea, convivir con otros alemanas y con rusos humildes.

Resulta clarificador en extremo el retrato que hace del nacimiento del nuevo régimen. De como los comunistas arrasan con la estructura del estado anterior, y de paso, con muchos inocentes y humildes que, inopinadamente, encuentran así su triste fin.

Presentado como novela, el relato de las memorias resulta de un valor documental supremo y que no debería ser marginado.

Hemos leido: "Pétain", de Herbert R. Lottman


Estamos ante una de las mejores biografías de Philippe Pétain. Pétain, empleando documentos que habian quedado mudos y a testigos de la época nos coloca ante un militar considerado por muchos como un héroe, y por otros como un traidor.

En la primera guerra mundial, Pétain levanta una barrera infranqueable ante el enemigo, lo que le convirtió en el centro de todas las loas. Este hombre silencioso y aústero era adorado por todos sus soldados.

Cuando Francia se colapsó con la segunda guerra mundial se le llamó para pactar con el vencedor, para evitar el derrumbe. Para salvar por segunda vez la nación.

Para Pètain, el gobierno de Vichy, para algunos una traición, era otra forma de patriotismo.

Especialmente sensibles son sus últimas páginas, desde el juicio hasta su última página. Un libro de Herbert R. Lottman a no olvidar.

Hemos leido: "Dos de mayo de 1808", de Fernando Diaj-Plaja

Tarde. Este libro llega aquí más de un mes tarde con respecto a su fecha prevista, en la semana del 2 de mayo. Pero dice el acervo castellano que más vale tarde que nunca, así que con el vamos.

No es más que una recopilación, como las tantas a las que el autor, Fernando Diaz-Plaja, nos tiene acostumbrado. Pero ¡que recopilación!.

Si tuviéramos que recomendar un libro sobre el 2 de mayo, habida cuenta de que los mejores fragmentos de Galdós y otras cumbres de nuestra literatura están en él, difícil sería buscar un texto más completo.

Texto casi políticamente incorrecto hoy, en que el afrancesado parece ser el modelo a imitar, y el patriota un reaccionario a exterminar, este Dos de mayo de 1808 se convierte más que en una recomendación, en una necesidad.

Cartas, discursos y declaraciones de la época se suman para hacernos vivir de nuevo la noble resistencia del pueblo de Madrid, alzado en armas contra el francés, a pesar de sus reyes, sus nobles e incluso su ejército. Un ejemplo a seguir.

martes, 10 de junio de 2008

Hemos leido: "Tintín, divertimento de escritores", Varios autores

Tintín es un fenómeno mundial. Para pequeños y para mayores. No importa la edad que se tenga, siempre puede encontrarse una lectura adecuada.

No es de extrañar que algunos de sus admiradores, ya talluditos, decidan tomar a los personajes de los álbumes de Hergé para escribir una serie de historias cortas.

Estamos ante una obra colectiva. Cada autor da a luz una pequeña historia... lo que origina que, como siempre, se encuentren mezcladas textos excelentes con lecturas infumables. Pero, que se le va a hacer, una vez muerto el maestro e imposibilitada nuevas aventuras del personaje, uno se tira en plancha ante cualquier apócrifo, cuento o novela que permita por unos segundos seguir soñando con el personaje.
Así, el mérito de este Tintín, divertimento de escritores, no es, mal que nos pese, de los autores... sino del propio Georges Remí, que, venciendo a la muerte, vuelve con su máscara de Hergé y nos dice en susurros que es lo que le gusta y no le gusta de cada aventura.

Pero vale la pena.

Ahorre tiempo, no lea: "Negocios son negocios", de Daniel Muchnik

Más de una entrada anterior está ahí para atestiguar el repudio que, en concreto, este coautor del blog en particular, mantiene hacia el nacional socialismo y lo que de racista tuvo. No puede mantenerse otro punto de vista desde posiciones cristianas.

Sin embargo, eso no quiere decir que comulgue con ruedas de molino cuando encuentro textos como este que, uniéndose a la moda de alancear moros muertos, se dedica a desenterrar demonios.

En principio, la idea de hablar de los orígenes financieros de Hitler y su pandilla, no esta mal. Lástima que Negocios son negocios sobre, pues no aporta nada a lo ya dicho por Ian Kershaw, entre otros.

Pero es el enfoque lo que lo hace especialmente antipático. Más cuando autores como Daniel Muchnik usan de la verdad como de las tripas de Jorge, que se estiran y se encogen. No hay que ir muy lejos para ver como se ha dejado llevar por lo políticamente correcto, más que por la verdad: baste ver como se tratan temas como la dictadura de Miguel Primo de Rivera (p. 148), la represión en la posguerra (p. 154),... o las fuentes donde dice alimentarse, donde destacan dos películas, una de ellas ¡Tierra y libertad!.

Ahorre tiempo, no lea "Mentiras populares", de Bruno Cardeñosa

Cuando un autor tiene pocos años y muchos libros, una de tres: o es un fenómeno, o tiene muchos negros, o sus libros los hace como churros, y eso es lo que terminan siendo. Nos tememos que este es el caso que nos ocupa.

Y es que los que tuvimos la oportunidad de escuchar hace ya algún tiempo en alguna tertulia a Bruno Cardeñosa hablar de sus teorías sobre el 11-S, nos topamos ahora con sus Mentiras populares y lo primero que pensamos es sobre si se trata de un acto de contricción. Pero no.

Se trata de un libro sobre leyendas urbanas y cosas parecidas. Con repeticiones no depuradas, una, podríamos llamar, más que influencia, de Brunvad, y alguna teoría más que peregrina encajable dentro de lo que podríamos catalogar como desvarío momentáneo. O no.

Como muestra, bien vale un botón. En la página 289 se afirma que los inmigrantes suponen un 5% de la ocupación sanitaria en España.

¿Se han despeinado al leerlo?. No me extraña. Me agrada conocer la buena salud del autor, que jamás ha pasado por esas sucursales de la ONU en que han devenido los servicios de urgencias.

Hemos leido: "Alfonso Ponce de León (1906-1936)", de Rafael Inglada

Señores, fuera los sombreros, las pelucas y hasta el cráneo. Ante una obra monumental como esta, hay que descubrirse.

El autor, Rafael Inglada, con el mimo que le caracteriza, realiza un libro que hacía falta: una biografía de Alfonso Ponce de León, con motivo de una exposición en el Reina Sofía.

Alfonso Ponce de León, uno de los pintores que marcaron el principio del siglo XX suele ser olvidado o, cuando no es así, simplemente se parchea su biografía. Por ejemplo, se suele decir que murió en Madrid, en 1936, sin más, como si la causa de su fallecimiento hubieran sido unas paperas o una varicela galopante, y no unos milicianos marxistas que le hundieron el cráneo a la salida de una cheka. Eso, no lo escamotea Rafael Inglada, lo que es un punto extra para el haber de esta gran obra, Alfonso Ponce de León (1906-1936).

Y es que Alfonso Ponce de León fue muchas cosas. Fue, por ejemplo, falangista de la primera hora. Pintor que, a pesar de gozar ya de un nombre y una posición reconocida, no duda en afiliarse a la Falange, pero no de la mano de su amigo José Antonio, sino por la puerta pequeña, haciendo cola con estudiantes y obreros. Como no podía ser de otra manera.

Colabora con las publicaciones de la primera Falange. Colabora trabajando como nadie, haciendo dibujos, montajes fotográficos... todo lo que se le pide y más. Suyo, por ejemplo, es el dibujo del cisne del S.E.U.. Dibuja carteles para llenar las calles de España, que no llegan a inundarla por la sempiterna escasez de recursos padecida.

Tanto es así que su última obra, es una imagen que pocos habrán relacionado con él: el histórico "el 7 de octubre hubo puestos para la Falange".

Una obra póstuma que cautivó y que cumplió su papel. Como el Cid, ganó su última batalla después de muerto.

Dijo de él Dionisio Ridruejo: "Es curioso que un pintor tan interesante haya desaparecido, como si dijéramos, del mapa". Es hora de romper con esa idea.

Rescatado del anaquel: "La marina nacional". Varios autores

En 1938, en plena guerra civil, se publicó este pequeño librito, La marina nacional. Pequeño, por necesidades del momento: los recursos eran escasos con una guerra en marcha.

Contiene dos discursos, enmarcados en el contexto bélico, y fieles en la medida de lo posible al punto quinto de la Falange. Uno de ellos de forma un tanto descafeinada, el del ministro de industria y comercio y otro... otro cargado de pasión e historia.

Por este discurso, pronunciado por quien fue Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada, Juan Cervera Valderrama, vale la pena hacer el no leve esfuerzo de buscarlo por las librerías de viejo.

Contiene, además de emociones, datos históricos que en pocos o ningún sitio más se pueden encontrar. Y anécdotas curiosas.

No podemos dejar de mencionar una dato que aparece en él: la muerte heroica del capitán de corbeta López-Diéguez.

Un libro pequeño, pero altamente emocionante.

domingo, 1 de junio de 2008

Hemos leido: "Los españoles de la conciliación", de José María García Escudero

A pesar de ser la población de nuestro un país tildada frecuentemente de irreconciliable, a lo largo de nuestra historia hubo quien quiso poner paz entre las dos Españas clásicas.

con este libro, José María García Escudero no logra convencernos del todo al enumerar a la Institución Libre de Enseñanza y a Azaña junto a otros como Ortega o José Antonio, pero algún buen acierto de este libro, como su cuadro "Sin la monarquía ¿que sería España?", merece la pena al menos darle un buen vistazo.

A lo largo de Los españoles de la conciliación, nos encontramos con anécdotas hoy borradas, como aquella impagable donde Enrique de Sotomayor trata de crear un bloque revolucionario formado por combatientes en ambos bandos de la guerra civil, lo que no consigue a pesar del apoyo de Yagüe, quedando reducido su intento al Frente de Juventudes, una obra donde poco pudo hacer dada su muerte en el frente ruso encuadrado en la División Azul.

El intento de Gerardo Salvador Merino aun acabó peor pero... no, mejor no destripemos nada. Recomendemos el libro sin más.

Hemos leido: "Mi religión", de Miguel de Unamuno

Rector de cuando los rectores merecían el apelativo de magníficos, Miguel de Unamuno es uno más de esos vascos universales que hicieron grandes a España. Unos con la espada y otros, como este caso, con la pluma.

En Mi religión se recogen diversos escritos breves aparecidos entre 1904 y 1909 en periódicos y revistas. Aquí define su sentimiento religioso, lo que lo convierte en uno de los textos imprescindibles (y sin embargo que pasan más desapercibidos) del autor.

Unamuno nos habla de su visión de la religión como la búsqueda de la verdad en la vida y la vida en la verdad, consciente de que nunca lo hallará, lo que nos trae reminiscencias de la sentencia de San Pablo.

Completando el volumen, aparecen otros escritos no menos interesantes de contenido social, como "Política y cultura" o "La civilización es civismo".

Un texto que va contracorriente, que resulta extraño hoy. Por eso, quizá, lo recomendamos con ahinco. No resulta difícil de localizar.

Rescatado del anaquel: "Cuentos de humor", de Samuel Ros

Algún día tenemos que volver sobre la figura de Samuel Ros, falangista de primera hora con una peripecia vital digna de una novela alambicada. Pero de momento, nos aplicamos con esta pieza rara, recomendando a todo el que tenga oportunidad de conseguirla que no deje pasar la oportunidad.

Que Samuel Ros, valenciano épico, es hoy un olvidado y un maldito, está más allá de toda duda. Pero que lo esté un libro como este, Cuentos de humor, que al leerlo nos trae ecos de un humor y un cariño al escribir que, para buscar parangón, tendríamos que cruzar las fronteras y buscar a Guareschi en Italia, es una salvajada incluso mayor.

El humor parecía refugiarse en aquellos años en la llamada zona nacional: Mihura, Neville, Jardiel, Tono... y Ros. Humor contra odio, podríamos decir. Y este libro es una buena prueba.

El surrealismo se entremezcla con el romanticismo en unas páginas inolvidables. Todos los cuentos son destacables, pero por su carga simbólica, nos atreveríamos a recomendar el ¡Resucitarán!, donde se ve como el amor puede de un plumazo borrar hoces y martillos llenos de ansia asesina.

Búsquenlo.