martes, 27 de noviembre de 2007

Hemos leido. "Libre", de Eduardo López Pascual

En este libro, Eduardo López Pascual, maestro de escuela, escritor vocacional, poeta ocasional y falangista eterno, se acerca a una línea de la historia ficción que en miles de
cabezas azules y cientos de cenáculos se ha desarrollado: ¿Que hubiera pasado si José Antonio, en lugar de haber sido fusilado, hubiera sido puesto en libertad.

Es Libre un deslizar por esa idea: José Antonio, de nuevo con las riendas de su organización, en plena guerra civil.

No voy a adelantar nada de la trama. No me gusta reventar lecturas. Personalmente ha sido una delicia intelectual no solo encontrarme con un José Antonio vivo, en mejores condiciones que la otra vez que en ficción resucitó, en la novela de Carlos Rojas, que en un futuro traeremos a estas páginas, sino encontrarme a Luys Santamarina, autor que tanto me marcó en su momento que tuve que viajar a su Colindres natal y a patear las Ramblas barcelonesas para poder sentirlo más cerca. Leyendo a Eduardo López Pascual me he sentido como aquel día en un pequeño acantilado en Colindres, donde casi sentí a Luys a mi lado y decidí que sería el nombre de un hijo mio. Encontré su espíritu, y éste, quiero compartirlo.
Leanlo. No les defraudará.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Rescatado del anaquel: "El espejo que humea. Cristobal Colón", de José Ignacio Uzquiza

A pesar de las investigaciones, la biografía de Colón continua siendo un enigma. Sus textos, incompletos y manipulados, han llegado a nosotros para servir, sobre todo, como empuje a los teóricos más extraños. Este libro, El espejo que humea. Cristóbal Colón, trata de dejar estos escritos limpios y cercanos al lector, para que éste pueda captar su psicología en lo posible.

Al tiempo, se pone en contacto al mismo con las culturas indias que fascinaron a colón, en particular con los tainos.

La parte más discutible, es cuando José Ignacio Uzquiza sugiere la hipótesis de un colón escritor que, inspirado en la Biblia, quiere escribir un Génesis del Nuevo Mundo, unas Nuevas Escrituras, anunciadas por teólogos milenaristas.

Resulta, cuando menos, una mirada curiosa y distinta a cuantas se han hecho (y estas ya son legión) del almirante.

Un libro que no debería dejar indiferente a ningún apasionado del descubrimiento y conquista de América.

Desde la otra orilla: "El estilo del trabajo en el partido", de Mao Tse-Tung


Y ustedes se dirán... esos chicos de Palabraobra le han dado demasiado al vino de consagrar. O no se han dado cuenta de que este libro le pega tanto al resto como a un Cristo dos pistolas, o se han cambiado de trinchera ideológica.

Pues no, ni lo uno ni lo otro. simplemente, hace tiempo que acariciábamos la idea de tocar siquiera sea someramente todos los palos ideológicos. No somos fanáticos y creemos en esa definición de fanático que se enuncia como alguien que no lee o solo lee lo que le retroalimenta. Eso si, todo lo que en este espacio salga, para hacerlo, debe cumplir unos mínimos de calidad.

En este pequeño libro, Mao Tse-Tung describe una necesidad revolucionaria. Pues cuando los ejércitos revolucionarios chinos aun no estaban ni en el camino de la victoria, el partido comunista chino ya se intentaba fortalecer, a base de formar a sus cuadros y de movilizar a las masas en el ámbito del trabajo que sería el que les daría la victoria civil y militar. El partido necesitaba estar a la altura que la exigencia diaria pedía. Mao describe en El estilo del trabajo en el partido una lucha contra el sectarismo, contra el subjetivismo, contra lo viejo.

Todo aquel revolucionario, sea o no esta su forma y curso de revolución, debería tomar buena nota.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Hemos leido. "Vanguardistas de camisa azul", de Mechthild Albert

Estamos ante un libro que ya tiene algún año. Efectivamente, aunque la edición española es más reciente, el original en lengua alemana data de 1996, con todo el aroma de ser la tesis doctoral de su autor, Mecthild Albert.

Con este texto, traducido con el oportuno (y acertado) título de Vanguardistas de camisa azul, se nos ofrece un viaje por una colección de nombres conocidos: Ernesto Giménez Caballero y Samuel Ros como elementos destacados, pero también Edgar Neville, Antonio de Obregón, Felipe Ximénez de Sandoval, Tomás Borras y tantos otros que, antes o despues de la tertulia de la Ballena Alegre, que orbitaba en torno a José Antonio, se acercaron a la falange. Se acercaron a la falange y, además... eran literatos. Y aun más: se acercaron a la falange, era literatos y precursores de la vanguardia literaria.

Más allá del breve análisis político (y desacertado) que en algunas de sus páginas encontramos, creemos que podemos recomendar este libro, apto para estudiosos que sabrán discernir hasta donde llega la literatura, y donde llega la política. Y no hablamos de los autores sujetos a estudio... sino al propio autor.

Leanlo y juzguen.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Firma invitada: "Ultimas conversaciones con Pilar Primo", de Prometeo Moya, analizado por Adriana I. Pena

Traemos a esta página a una invitada de lujo. Adriana I. Pena nos desmenuza, desde la otra orilla del charco, el texto de Prometeo Moya que tanta polvareda levantó hace un tiempo.

Leanlo. La crítica supera al texto en cuestión.
Ultimas conversaciones con Pilar Primo
Antonio Prometeo Moya
Madrid : Caballo de Troya, 2006.

No es de sorprender que mas de uno haya creído que la novela de Antonio Prometeo Moya "Ultimas conversaciones con Pilar Primo de Rivera" fuese una verdadera entrevista. Moya ha hecho bien su trabajo de escarbar la historia en busca de detalles significativos, y ha capturado la voz de Pilar y le ha dado realidad. El entrevistante es mas desdibujado - y esto contribuye a la verosimilitud ya que una buena entrevista trata de la personalidad del entrevistado, y el entrevistador debe ser lo mas invisible posible.

Como recreación de la personalidad de alguien que ha vivido mucho tiempo, visto mucho, hecho mucho, y ahora se enfrenta a la desaparición del mundo que ha conocido, la desintegración de lo que ella misma ha construido, y su próxima muerte, es magistral. En los recuerdos de infancia nos hace recordar que las figuras históricas han sido seres humanos, con todas sus peculiaridades, en vez de abstracciones ideológicas, lo cual es demasiado fácil de olvidar.

Sin embargo es en cierta manera decepcionante. Al leerla se siente que se ha perdido una oportunidad, que se ha derrochado en dilucidar conflictos ideológicos sin explorar un abismo mucho mas impasable. Pilar, la vieja falangista, si es adversaria al entrevistador no lo es por falangista sino por vieja. Para el entrevistador la República y la Guerra Civil son un tema académico, o, si es considerado de actualidad, es por su capacidad de servir para la retorica política del día. Para el, la República y la Guerra Civil han sido una realidad sangrante, una realidad en la que ella vivió y tomo decisiones, que pudieron o no ser acertadas, pero que deben estudiarse en su contexto.

El entrevistador, y me temo en cierta manera Moya, tropieza en un anacronismo básico, el de creer que nuestros antepasados eran como nosotros, solo que se vestían diferente. Se cree que lo que se sabe ahora se supo siempre, no que es la consecuencia del doloroso aprendizaje de nuestros antepasados, que si saben que ciertas opciones son malas es porque vieron que a la ultima persona que intento hacerlo hubo que recogerla con cucharita. Se miran los sucesos con el filtro de saber como terminaron, sin pensar que para los actores, ese final estaba oculto, y tuvieron que verlo desarrollarse desde un principio que ellos no llegaban a entender completamente.

Es así que cuando Pilar y el entrevistador discuten el mismo suceso lo hacen con ópticas diferentes, y si bien Pilar lo comprende, el entrevistador no se da cuenta. Es lo que se podría llamar el efecto de " La Séptima Víctima".

("La Séptima Víctima" es una película de suspenso/terror rodada en los 40. En una de sus escenas la protagonista esta tomando una ducha y aparece la sombra de una mujer sobre la cortina del baño. Para los que vieron la película originalmente la escena es ominosa, pero cuando nosotros la vemos saltamos de la silla con los pelos en punta. Porque? Porque recordamos otra película "Psicosis" rodada en los 60 en que la protagonista es asesinada a cuchilladas en la ducha.
Es así que juzgamos una película a través de otra muy posterior, y que le película que nosotros vemos no puede ser nunca la misma que vio la audiencia original).

Junto con los recuerdos de la guerra, Pilar atesora otros recuerdos, de innumerable detalles de la vida cotidiana que si se estudian pueden dar datos y pistas sobre los sucesos. Que significaba, por ejemplo la presencia de sirvientes en las casas respecto a los medios de las familias que las empleaban. Que significaba la falta de televisores y de automóviles para la mayoría de la población. Por medio de Pilar el entrevistador podría reconstruir una época perdida con sus hábitos, sus costumbres, sus expectaciones, y sus sabores.

(Es posible que la razón por la que viejos enemigos se amigan en el ocaso de sus vidas es porque reconocen que si quieren hablar de cosas del pasado con alguien que entienda de que están hablando tienen que echar mano a cualquiera que tenga su misma edad, sea quien sea).

Comparado con eso, con la posibilidad de reconstruir una atmósfera, con sus detalles, y reconstruir el proceso del cambio, el entrevistador prefiere atenerse a tópicos ideológicos, y a creer que las explicaciones de Pilar son excusas para no hablar de cosas que la avergüenzan (o que deberían avergonzarla en la opinión del entrevistador), y eso llega hasta el punto que el entrevistador pierde el sentido común, y debate seriamente las vagarías ideológicas de varios falangistas sin tomar en cuenta la edad promedio de la mayoría de ellos, y que jóvenes de esa edad, si no están guiados terminan creyendo cualquier cosa (porque los jóvenes, si bien tienen mucho idealismo y empuje tienen mal sentido de la dirección). O trata de dilucidar las maniobras de Pilar cuando Franco tomo posesión de la Falange - cuando hubiese sido mas corto decidir que Pilar no sabia mucho de intriga política - y probablemente no tenia una idea clara de que objetivos perseguir - y Franco si lo sabia, así que las maniobras de Pilar - y la de otros falangistas igualmente ineptos como intrigantes - terminaron con Franco en el poder.

Y así la novela llega al fin, con un final que quiere ser simbólico desde el punto de vista ideológico, pero que no aclara mucho. El tiempo de Pilar ha terminado. Nadie, o casi nadie habla su lenguaje. Los hombres y mujeres que ella trato se han convertido en símbolos y objetos de debate. Ella trata de hablar de lo que sabe, o lo que aprendió, o simplemente de lo que recuerda, pero como no se aviene a los debates de ahora, porque el lenguaje ha cambiado, no se puede comunicar. Luego viene la muerte y la silencia, y uno se pregunta si se ha aprendido algo, mas allá de eterno debate sobre el fascismo.


Adriana I. Pena

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Hemos leido: "Testimonio y desencanto", de Pedro Conde

Casi deberíamos colocar a este libro la etiqueta de "rescatados del anaquel", pero como aun puede encontrarse con relativa facilidad, nos la ahorramos.

Nos encontramos ante una colección de artículos, publicados entre los años 1978 y 1992, por Pedro Conde Soladana, genuino representante de la falange alternativa durante la transición, Falange Española de las JONS (Auténtica), a no confundir con la histórica de Narciso Perales y otros (aun con ramificaciones), ni con la FA actual (que hunde sus raíces allí).

Se decanta poco a poco en estos textos que se recogen en Testimonio y desencanto una ideología que lejos de ser rancia y totalitaria, se percibe actual y democrática.

Es testimonio de realidades positivas y negativas, que llevan al desencanto. Desencanto ante el chaqueterismo, ante la corrupción que arruina las ilusiones...

Un libro que no hay que perder de vista, porque hacerlo significaría cerrar los ojos a una parte significativa de la historia de la Falange.

Hemos leido: "Alina", de Alina Fernández

Hubo una vez una niña de diez años que, de repente, recibió la impactante noticia de que era hija de Fidel Castro.

Hasta entonces, Alina Fernández, recibía de vez en cuando las visitas y los regalos de ese totem con barbas que es Fidel. Un padre que rara vez ejercía como tal y una madre, burguesa convertida en revolucionaria por la vía vaginal, que vivía como una viuda decimonónica esperando las escasas vueltas a la vida de ese antiguo amor que la había olvidado casi por completo.

Fidel se deja mimar por esa hija que, aun sin saber que lo es, ve en aquel la autoridad paterna al estilo de las familias tradicionales de la América hispana.

No es Alina un ajuste de cuentas, aunque la autora deja claro que muy pronto decidió que no quería usar el apellido Castro. No es un panfleto anticastrista, es un trozo de corazón herido por un padre que no ejerció de tal y por una madre que le hurtó su pasado. Una visión, desde luego, distinta de la revolución.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Hemos leido: "Balas de papel", de José Manuel Grandela

Los libros que hablan de la guerra civil son legión. Los libros que lo hacen de forma imparcial, cabrían en un cajón. Los libros que, siendo imparciales, aportan algo novedoso o un punto de vista digno de ser tomado en cuenta, se pueden contar con los dedos de una mano.

Y estamos ante uno de ellos: Balas de papel es un estudio pormenorizado del uso de la prensa y propaganda escrita en la pasada guerra civil. ¿Curioso, verdad?. Pues es algo más, además de entretenido (y es que si cuando se cuenta algo de interés, se hace bien, el premio es doble), resulta cuasi imprescindible para curiosos, aficionados o profesionales del gremio. Esta parte de la historia, tratada tangencialmente tantas veces, aquí se abre de forma esplendorosa, de la mano de José Manuel Grandela.

Veremos pasar por sus páginas periódicos, pero también octavillas, hondas, globos, frutas y barquitos de corcho. Es... la guerra psicológica, la guerra de propaganda.

Esta guerra no hiere, no mata... pero puede ayudar a ganar una batalla.
Si es usted historiador, periodista, o mero aficionado a la historia de la guerra civil, no puede perderselo.

Hemos leido: "Tan lejos como los pies me lleven", de Josef Martin Bauer

Seguro que todos hemos leído historias de soldados de la Segunda Guerra mundial. Dentro de la propia guerra, bien en el frente o en la retaguardia, bien como prisioneros.

De este segundo grupo, un número importante corresponde a aquellos prisioneros alemanes, italianos, españoles... prisioneros en el gulag soviético, atrapados como mano de obra esclava y con menos importancia para los rusos que las hojas de un roble en otoño. Suelen ser libros que, cuando más reales resultan, más truculentos llegan a ser.

Pues bien, este libro de Josef Martin Bauer cuenta una variante realmente impresionante: la fuga del invierno soviético, desde el punto donde el invierno es más presente: el cabo oriental de Siberia, casi a unos metros de Alaska.

Esta historia a veces ha sido tomada como una novela.. y no lo es. El protagonista, Clemens Forrell no existe... porque el verdadero protagonista no quiso salir del anonimato.

Durante los años que duró su fuga, hasta alcanzar la frontera con Irán, Forrell tuvo que convertirse en un bandido, perder parte de su humanidad. Olvidar quien era él en realidad. Por eso, cuando años más tarde, trabajando en la imprenta de la editorial Ehrenwirth, ya de vuelta en Alemania, surgió la idea de convertir su historia en un libro, no quiso desvelar su nombre. El hombre que un día fue Clemens Forrell murió en 1983.

El autor, Martin Bauer, periodista de casta, actuó tal y como lo hizo Torcuato Luca de Tena con el Capitán Palacios en Embajadores en el infierno. Si aquel libro les gustó, Tan lejos como los pies me lleven les abducirá en un mundo digno del mejor thriller. No podrán abandonar su lectura hasta no ver a salvo a Clemens Forrell

viernes, 9 de noviembre de 2007

Recordatorio de acto cultural, 9 de noviembre de 2007




Hoy, 9 de noviembre de 2007, acto cultural recomendado por Palabra y Obra.

En la FNAC de Valencia, a las 19:30, presentación del libro Técnicas de Hacker para padres, de Mar Monsoriu (en la foto)

jueves, 8 de noviembre de 2007

Vintila Horia y "Los Imposibles".



Justo después de "Dios ha nacido en el exilio", novela por la que se le entregó un "Goncourt" que hubo de rechazar tras la lloribundia y matonismo socialista, Vintila Horia escribió una novela también dedicada a los trasterrados y perseguidos: "Los Imposibles".

¿Puede uno arrostrar su destino y redimirse por el Amor? ¿Puede una mujer ser la "tierra prometida" para el exiliado? Hay grandes diferencias y grandes paralelismos entre las dos obras que hemos citado, pero parecen importar más las diferencias. En efecto, frente a la Fe de "Dios ha nacido..." se halla el personaje oscuro e innominado que carece de ella, y no puede salir de una realidad postbélica que parece no tener sentido. En "Los Imposibles" el país de acogida, bello y pacífico, es la Suiza del lago Lemán, de la burguesa Lausana y el retiro bucólico de Vevey. Sin embargo, el dolor, la nostalgia de un protagonista perseguido por su pasado son el hilo conductor. El protagonista sólo ve antagonismo en todo lo que rodea al Amor que parece conseguir, pero que en última instancia se escapa como la bruma. A ello se añade una narración vívida, con metáforas audaces y poéticas y una narración psicológica y llena de erudición, pero no por ello menos amena y emocionante.

El prototipo del intelectual exiliado describe en sus libros a otros exiliados. También tuvimos la ocasión de leer en "Literatura y Disidencia" (Col. Drácena, Madrid, 1980) un ensayo sobre los que, antes que exiliarse o morir, hubieron de vivir un espantoso "universo concentracionario" en la Unión Soviética. Estos y otros temas, trasuntos de su periplo vital, también informan muchos de los artículos de Horia, que ahora repesca Jesús Sanz Rioja en el "blog" http://vintila.blogspot.com/ cuya visita debemos recomendar vivamente.

"Los imposibles", en la edición española de la Colección "Áncora-delfín", Madrid, 1966, se puede adquirir en nuestro enlace SOS Libros. http://www.geocities.com/soslibros/

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Conferencia recomendada. El Padre Ángel David Martín Rubio en Valencia

Importante conferencia que no podemos dejar de recomendar.

Un querido amigo de este blog, el padre Ángel David Martín Rubio, ha tenido la deferencia de participar en las actividades culturales de una asociación de estudiantes de la Universidad de Valencia.


No es necesario recordar a nuestro lectores que se trata de un autor de amplio calado intelectual, resultando uno de los mayores especialistas actuales en el tema de la represión religiosa durante la guerra civil. Algunos de sus textos más destacados serían La cruz el perdón y la gloria (ciudadela libros, 2007), Los mitos de la represión en la guerra civil (Grafite, 2005), Paz, piedad, perdón… y verdad (Fénix, 1997), La persecución religiosa en Extremadura durante la guerra civil (1936-1939) (1996)...

LUGAR: Campus de Tarongers, Avda. dels Tarongers, Valencia
MOMENTO: Viernes 23 de noviembre a las 17:00 horas
TÍTULO: Modelo de Estado español.

El entorno obliga a un éxito. ¡Acude!.

martes, 6 de noviembre de 2007

Hemos leido: "Landa el Valín", de Carlos Mª Ydigoras


¿Un libro para niños recomendado para el reposo del guerrero?

¿Tratamos de tomar el pelo a nuestros lectores?

No. Esta pequeña joya, del divisionario Carlos Mª Ydígoras, es un libro estupendo para todas las edades. De igual forma que reímos cuando vemos las aventuras y desventuras del pato Donald por la TV, tengamos la edad que tengamos, también disfrutaremos de este texto.

Landa el Valín es la historia de un niño que con ocho años debe enfrentarse a la soledad, a la vida hostil, de la toma de decisiones de hombre con un cuerpo de niño... es un canto de amor a los padres.

Su dedicatoria dice A los pequeños que se hacen grandes trabajando, que se hacen hombres. Creemos que es suficientemente explicativa como para añadir nada más por nuestra cuenta.

Disfrutenlo... y compártanlo con sus hijos.

Allende las fronteras: "Islamic Philosophy", de Oliver Leaman


Una nueva sección. Hasta ahora siempre comentamos textos impresos en España (o en Hispanoamérica, que viene a ser lo mismo). Pero hay algunos textos que no conviene dejar pasar.

Esto es lo que sucede con este texto de Oliver Leaman, donde el autor estudia la filosofía residente en el Islam sin islamofilia ni islamofobia. Sin anudarse el pañuelo palestino al cuello ni empezar una cruzada por su cuenta.

Un texto con carencias, pero con grandes hallazgos.

Este profesor de la Universidad de Kentucky nos reconcilia con la intelectualidad estadounidense y nos llena la cabeza de nuevas y afiladas dudas, que es lo mejor que puede pasar con un texto de estas características.

Ahora, la pregunta que se plantea es evidente:

¿Para cuando una edición traducida de Islamic Philosophy?.

Hemos leido: "El fascio"


En 1933 hubo un intento de publicación de un semanario, El Fascio, abortado por el gobierno.

El único número que se publicó, el 16 de marzo de 1933, fue recogido por la policía.

Dirigido por Manuel Delgado Barreto, director de La Nación, contaba con un consejo de redacción realmente contundente: además del director, figuraban José Antonio Primo de Rivera, Giménez Caballero, Ramiro Ledesma, Rafael Sánchez Mazas y Juan Aparicio.

El revuelo que generó en el gobierno, en la UGT y el PSOE, bastó para que la apuesta clara fuera abortar la aventura.

Necesariamente, un libro que se centre en la reproducción de un único número de periódico debe ser pequeño. Es cierto: se lee en un suspiro. Pero la digestión, ah, amigos, la digestión es otra historia. Esta puede ser larga.

Y provechosa.

Rescatado del anaquel: "Teoría de la Falange", de Julián Pemartín

Texto breve, brevísimo, de una doctrina siempre escasa de ampliación teórica, dedicada a la Sección Femenina y que queda muy, muy corta, reduciéndose a poco más que un resumen de los textos más refritos durante años.

A pesar de eso, su carácter cuasi clásico lo hace interesante. El mero hecho de ver que se selecciona en tan breve espacio daría pie a tesis sobre la psicología del compilador. Y es que Julián Pemartín es una de esas figuras de las que se puede escuchar de todo, bueno y malo, incluso procedente de las mismas personas.

Es Teoría de la Falange un texto a leer con todas las prevenciones que implica el año de su publicación, la brevedad que constriñe los contenidos y, ojo, el público al que iba dirigido, que pudieron matizar la selección de una forma u otra.

Es de destacar que, siendo un texto surgido en 1941, el autor tuviera el valor de no escamotear, ante el furor progermano, una frase de José Antonio frecuentemente olvidada: España tuvo el acierto de unir en una misma gloria a muchas sangres distintas. Solo por esto, merece la recomendación.

Rescatado del anaquel: "Los mestizos de América", de José Pérez de Barradas

Señores, en pie. Estamos ante un clásico. El autor, José Pérez de Barradas, antropólogo hoy casi olvidado, nacido en 1897, fue profesor de la Universidad de Madrid y escribió esta joya que debería estar en todas las bibliotecas españoles

Este libro nos recuerda aquella expresión de Fernando de los Ríos que decía España nunca tuvo asco racial. O la de Gregorio Marañón, quien en 1984, tres años antes de la publicación de este libro, decía motivos religiosos, como en toda la historia de moros y cristianos en la Edad Media, y de modo más puro y desinteresado, en los tiempos de la Contrarreforma. Muchas veces lucharon también por razones políticas, ya de carácter internacional, ya de enconada pugna fraterna. En ocasiones por bravío espíritu de independencia. Jamás por encono racista.

Los españoles -todos hijos de Dios, y por tanto iguales, al margen de pigmentaciones- nunca han menospreciado. El amor les hizo fusionarse con otros pueblos: de ahí el mestizaje, la unión fecunda que genera hijos, familia.... Es Los mestizos de América un alegato científico e histórico de primera magnitud contra la leyenda negra sin intentar crear una contraleyenda rosa.

Los españoles en América, en resumen, se comportaron como hombres. No como monstruos o ángeles, sino como hombres. Solo eso. Todo eso.

Humor. "Viñeta peligrosa", por Jota Efe

¿Un blog cultural sin una pizca de humor?.

Algo que había que remediar y que se hace de la mano de Jota Efe



Animus jocandi, señoría. Se lo aseguro.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Hemos leido: "José Antonio. Un estilo español de pensamiento", de Vicente Gonzalo Massot

Un libro impresionante, de un autor impresionante sobre un personaje impresionante.

Durante años, José Antonio Primo de Rivera fue un totem, un icono que, colgado en las aulas al lado de Franco, pasaba a formar parte del mobiliario del régimen.

De repente, se convirtió en una sombra del pasado a ocultar, a insultar. Alguien indigno que no debería relacionarse con nuestra historia.

Uno de los primeros estudios serios y desmitificadores sobre su figura y pensamiento, que lo alejan tanto de la iconografía del régimen del 18 de julio como del pozo de serpientes donde sus enemigos quisieran que estuviera , se publicó en 1982 en Argentina, por parte de quien llegó a ser ministro y profesor de historia de las ideas políticas, Vicente Gonzalo Massot. Tuvo que venir del otro lado del charco una primera luz de objetividad, seguida más tarde por tantos otros.

Redescubrir José Antonio. Un estilo español de pensamiento provoca muchas sensaciones. Pero sobre todo despierta un cierto palpitar azul en los corazones.

Rescatado del anaquel: "...Y al tercer año, resucitó", de Fernando Vizcaíno Casas

Un boom. Uno de los libros más vendidos y, aun más, más leídos de las últimas décadas.

Fernando Vizcaíno Casas, el hijo del paragüero, decidió que eso ver alancear moros muertos le estaba cansando y escribió esta pequeña joya al tercer año de la muerte de Franco: ... Y al tercer año resucitó. Y cuando lo hizo consiguió un par de cosas: un éxito sin precedentes y un sambenito que no le abandonó jamás.

41 ediciones desde 1978 a 1989, y una especial en 1995, ampliada. Se catalogó a Fernando como escritor sin estilo, sin arte... mientras en el extranjero se le dedicaban tesis doctorales y premios, y mientras Lara padre, el genio de Planeta, le confesaba que jamás le podría dar un premio Planeta... porque a él no le hacía falta, sus libros se vendían sin necesidad de premios.

Busquen, si aun lo lo han leído, este libro, una joya de la historia ficción española, llevada al cine e intentada sepultar por lo incomoda que resulta al sistema políticamente correcto. Intentado, pero no conseguido.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Hemos recibido: Revista "Disidencias", nº 2




Resulta difícil presentar una revista con unos contenidos como los que trae el nº 2 de Disidencias sin caer en los tópicos. Tan difícil, que dejamos la presentación de la mano de su director, Juan Antonio Aguilar, recuperando la que hizo en el programa Punto de Vista de Radio Intercontinental.

Tan solo nos permitimos un apunte y un descubrimiento. El apunte, la más que recomendable entrevista a César Alonso de los Ríos, y el descubrimiento, el de Guillermo Rocafort como estupendo crítico cultural. Lo conocíamos y envidiábamos como escritor, ahora tenemos una razón más para no perderle la pista.

Disidencias es una revista editada por Ediciones Barbarroja.

Para peticiones de distribución: pedidos@disidencias.net

Hemos escuchado: "O´stravaganza", de Hughes de Courson

Un CD estupendo para perderse en las montañas verdes con él. Mezcla quizá extravagante, como el título reza, pero acertada, de Vivaldi con la música celta irlandesa.

La paz de los ancestros y el sonido culto europeo en una serie de piezas magistrales. Instrumentos barrocos al servicio de los milenios.

No es tan original como pueda suponerse... la difusión que gozó Vivaldi en Irlanda vino de la mano del músico celta Turlough O'Carolan (1670-1738)... pero si muy, muy interesante.

Muy recomendable pues este O´stravaganza, de Hughes de Courson.


Cortes del disco:

1. O'Stravaganza.
2. Damsaigh.
3. Berçeuse de Gráinne pour Darmait.
4. Estro Reel.
5. Il Sonno.
6. Ceol Cuàine.
7. Il Duello.
8. A Chláirioch.
9. Jig della Inquietudine.
10. Eirin Sonata.
11. Bunch of Rushes.
12. Am Cain.
13. Mister Bethag and the Princess.
14. La Ciacconna rossa.

Hemos leido: "ZP, tres años de gobierno masónico", de Ricardo de La Cierva


Lo bueno de recomendar un libro de Ricardo de La Cierva es que hay que hacer poco trabajo. El nombre del autor, su bibliografía y sobre todo su fortalecida fama de hombre de bien que le precede, lo dan casi hecho.

El título del libro, ZP, tres años de gobierno masónico (Fénix, 2007), ya de por sí es suficientemente explicativo. A pesar de que aun muchos vean eso de la masonería como un sueño, como una deriva psicológica del general Franco, lo cierto es que existe y sus signos, poco visibles pero reales, pueden atisbarse con ojos iniciados.

El autor en este libro, recopilatorio de artículos publicados en la revista época, nos alumbra el camino. Y lo hace con unas pistas magistrales, que van de la unidad de España a la memoria histórica, de la Alianza de civilizaciones a la propia masonería.

Nombres propios como Azaña, el Padre Llanos, el Rey, Companys, Tarancón, Bin Laden o Félix Schlayer se entrecruzan en este libro imprescindible para todos aquellos que no quieren quedarse con la versión oficial de la historia y la actualidad.

Leanlo.

Ahorre tiempo, no lea "Viaje imaginario a la España tranquista", de Moncho Goicoechea


Dudábamos sobre si comentar este libro bajo la etiqueta de Libros para el olvido o con la de Rescatado del anaquel, al tratarse de un volumen editado por la afortunadamente quebrada Ruedo Ibérico, en 1974. Dado que si lo rescatamos del anaquel seria para ubicarlo en el infiernillo, aquel lugar oculto en las bibliotecas de monasterios y conventos donde se guardan los listos del Índice, lo dejamos en la primera, mucho más centrada.

Se trata Viaje imaginario a la España tranquista de un miserable opúsculo donde se critica no desde la objetividad, sino desde el odio, todo lo que se meneaba en la España del régimen del 18 de julio, con nombres de capítulos tan ilustrativos como "Erase una vez... la Falange", "Habla un cura" y "Cuando la guardia es civil".

Verdaderamente tanta miseria no merece una sola línea más, excepto esta que afirma:

¡Afortunadamente Moncho Goicoechea está olvidado!

Falsa realidad. Los fusilamientos de Jota Efe

Iniciamos con esta entrada una nueva etiqueta: la historia falseada. A veces intencionalmente desde el poder, lo que traeremos aquí a modo de denuncia, a veces como simple descarga de adrenalina, como broma que solo busca una sonrisa o, quizá, una justa indignación.

Y que mejor modo de abrir fuego que con un montaje realizado por nuestro querido y admirado "Jota Efe". En primer lugar damos paso a la real, y tras ella, a la falsa real.


Ante el cuadro del fusilamiento de Torrijos y sus compañeros ordenado por el ancestro real del Borbón que se fotografía en el centro

Ante el cuadro de los fusilamientos de Paracuellos ordenado por los ancestros republicanos del sonriente presidente situado a la derecha del Borbón

Textos de ayer para hoy: "España sin pulso", de Francisco Silvela


España sin pulso.

"Varones Ilustres, ¿hasta cuándo seréis de corazón duro? ¿Por qué amáis la vanidad y vais tras la mentira?." (Isaías. Salmo IV )

Quisiéramos oír esas o parecidas palabras brotando de los labios del pueblo; pero no se oye nada: no se percibe agitación en los espíritus, ni movimiento en las gentes.
Los doctores de la política y los facultativos de cabecera estudiarán, sin duda, el mal: discurrirán sobre sus orígenes, su clasificación y sus remedios ; pero el más ajeno a la ciencia que preste alguna atención a asuntos públicos observa este singular estado de España : dondequiera que se ponga el tacto, no se encuentra el pulso.
Monárquicos, republicanos, conservadores. liberales, todos los que tengan algún interés en que este cuerpo nacional viva, es fuerza se alarmen y preocupen con tal suceso. Las turbulencias se encauzan; las rebeldías se reprimen: hasta las locuras se reducen a la razón por la pena o por el acertado régimen : pero el corazón que cesa de latir y va dejando frías e insensibles todas las regiones del cuerpo. anuncia la descomposición y la muerte al más lego.

La guerra con los ingratos hijos de Cuba no movió una sola fibra del sentimiento popular. Hablaban con elocuencia los oradores en las cámaras de sacrificar la última peseta y derramar la postrer gota de sangre... de los demás ; obsequiaban los Ayuntamientos a los soldados, que saludaban y marchaban sumisos, trayendo a la memoria el Ave César de los gladiadores romanos : sonaba la Marcha de Cádiz ; aplaudía la prensa, y el país, inerte, dejaba hacer. Era, decíamos, que no interesaba su alma una lucha civil, una guerra contra la naturaleza y el clima, sin triunfos y sin derrotas.

Se descubre más tarde nuestro verdadero enemigo ; lanza un reto brutal; vamos a la guerra extranjera; se acumulan en pocos días, en breves horas, las excitaciones más vivas de la esperanza, de la ilusión, de la victoria, de las decepciones crueles. de los desencantos más amargos, y apenas si se intenta en las arterias del Suizo y de las Cuatro Calles una leve agitación por el gastado procedimiento de las antiguas recepciones y despedidas de andén de los tiempos heroicos del señor Romero Robledo.

Se hace la paz, la razón la aconseja, los hombres de sereno juicio no la discuten; pero ella significa nuestro vencimiento, la expulsión de nuestra bandera de las tierras que descubrimos y conquistamos; todos ven que alguna diligencia más en los caudillos, mayor previsión en los Gobiernos hubieran bastado para arrancar algún momento de gloria para nosotros, una fecha o una victoria en la que descansar de tan universal decadencia y posar los ojos y los de nuestros hijos con fe en nuestra raza : todos esperaban o temían algún estremecimiento de la conciencia popular; sólo se advierte una nube general de silenciosa tristeza que presta como un fondo gris al cuadro, pero sin alterar vida, ni costumbres, ni diversiones, ni sumisión al que, sin saber por qué ni para qué, le toque ocupar el Gobierno.

Es que el materialismo nos ha invadido, se dice : es que el egoísmo nos mata: que han pasado las ideas del deber, de la gloria, del honor nacional; que se han amortiguado las pasiones guerreras, que nadie piensa más que en su personal beneficio.

Profundo error ; ese conjunto de pasiones buenas y malas constituyen el alma de los pueblos, vivirán lo que viva el hombre, porque son expresión de su naturaleza esencial. Lo que hay es que cuando los pueblos se debilitan y mueren su pasiones. no es que se transforman y se modifican sus instintos, o sus ideas, o sus afecciones y maneras de sentir; es que se acaban por una causa más grave aún : por la extinción de la vida.

Así hemos visto que la propia pasividad que ha demostrado el país ante la guerra civil, ante la lucha con el extranjero, ante el vencimiento sin gloria, ante la incapacidad que esterilizaba los esfuerzos y desperdiciaba las ocasiones la ha acreditado para dejarse arrebatar sus hijos y perder sus tesoros; y amputaciones tan crueles como el pago en pesetas de las Cubas y del Exterior, se han sufrido sin una queja por las clases medias, siempre las más prontas y mejor habilitadas para la resistencia y el ruido.

En vano la prensa de gran circulación, alentada por los éxitos logrados en sucesos de menor monta, se ha esforzado en mover la opinión, llamando a la puerta de las pasiones populares, sin reparar en medios y con sobradas razones muchas veces en cuanto se refiere a errores, deficiencias e imprevisiones de gobernantes: todo ha sido inútil y con visible simpatía mira gran parte del país la censura previa, no porque entienda defiende el orden y la paz, sino porque le atenúa y suaviza el pasto espiritual que a diario le sirven los periódicos y los pone más en armonía con su indiferencia y flojedad de nervios. No hay exageración en esta pintura, ni pesimismo en deducir de ella, como en el clásico epigrama,

que una cosa tan bellaca
no puede parar en bien.


Que contemplen tal y tan notorio estrago los extraños con indiferencia, y que lo señalen y lo hagan constar los que pudieran ser herederos de nuestro patrimonio con delectación poco disimulada, se explica : pero los que tienen por oficio y ministerio la dirección del estado no cumplirán sus más elementales deberes si no acuden con apremio y con energía al remedio, procurando atajar el daño con el total cambio del régimen que ha traído a tal estado el espíritu público.

Hay que dejar la mentira y desposarse con la verdad; hay que abandonar las vanidades y sujetarse a la realidad, reconstituyendo todos los organismos de la vida nacional sobre los cimientos, modestos, pero firmes, que nuestros medios nos consienten, no sobre las formas huecas de un convencionalismo que, como a nadie engaña, a todos desalienta y burla.

No hay que fingir arsenales y astilleros donde sólo hay edificios y plantillas de personal que nada guardan y nada construyen: no hay que suponer escuadras que no maniobran ni disparan, ni citar como ejércitos las meras agregaciones de mozos sorteables ni empeñarse con conservar más de lo que podamos administrar sin ficciones desastrosas, ni prodigar recompensas para que se deduzcan de ellas heroísmos, y hay que levantar a toda costa, y sin pararse en amarguras y sacrificios y riesgos de parciales disgustos y rebeldías, el concepto moral de los gobiernos centrales, porque si esa dignificación no se logra, la descomposición del cuerpo nacional es segura.

El efecto inevitable del menosprecio de un país respecto de su Poder central es el mismo que en todos los cuerpos vivos produce la anemia y la decadencia de la fuerza cerebral : primero, la atonía, y después, la disgregación y la muerte.Las enfermedades´ dice el vulgo, que entran por arrobas y salen por adarmes, y esta popular expresión es harto más visible y clara en los males públicos.

La degeneración de nuestras facultades y potencias tutelares ha desbaratado nuestra dominación en América y tiene en grave disputa la del Extremo Oriente; pero aún es más grave que la misma corrupción y endeblez del avance de las extremidades a los organismos más nobles y preciosos del tronco, y ello vendrá sin remedio si no se reconstituye y dignifica la acción del Estado. Engañados grandemente vivirán los que crean que por no vocear los republicanos en las ciudades, ni alzarse los carlistas en la montaña, ni cuajar los intentos de tales o cuales jefes de los cuarteles, ni cuidarse el país de que la imprenta calle o las elecciones se mixtifiquen, o los Ayuntamientos exploten sin ruido las concejalías y los Gobernadores los juegos y los servicios, está asegurado el orden y es inconmovible el Trono, y nada hay que temer ya de los males interiores que a otras generaciones afligieron. Si pronto no se cambia radicalmente de rumbo, el riesgo es infinitamente mayor, por lo mismo que es más hondo´ y de remedio imposible, si se acude tarde ; el riesgo es el total quebranto de los vínculos nacionales y la condenación, por nosotros mismos, de nuestro destino como pueblo europeo y tras de la propia condenación, claro es que no se hará esperar quien en su provecho y en nuestro daño la ejecute.

Francisco Silvela. El tiempo, 16 de agosto de 1898